Libranda: primeras impresiones

domingo, 18 de julio de 2010

Después de una ansiada espera, por fin llegó el día: el 15 de julio fue el debut oficial de Libranda, portal dedicado a la venta de ebooks en español y catalán, con un catálogo editorial en estos momentos de cerca de 1.200 libros y que promete ampliarse de tal manera que el objetivo final, según hemos podido saber, es que cada nueva edición vaya acompañada de su versión digital.


Particularmente estoy emocionada. Creo que es una muy buena noticia. Por fin parece que las editoriales despiertan de su letargo y mueven ficha. Era inexcusable que, a día de hoy, no hubiera algo así en nuestro país.

Estos días hemos podido leer y escuchar muchas críticas a favor y en contra de esta nueva iniciativa. Algunas de ellas muy duras, otras menos. Sin embargo, creo que no debemos olvidar que estamos en un momento de transición. Y que todo comienzo conlleva dificultades: afrontar retos, diseñar nuevas estrategias a seguir y, lo que es más complicado por lo que respecta al ámbito editorial, habrá que romper viejas inercias y que algunos de los agentes implicados en la cadena del libro adopten una nueva postura.

Pero para poder opinar, lo primero es acceder al servicio. Pues bien, he entrado en Libranda.com y he intentado realizar la compra de un libro con la intención de leerlo en mi Ipad. A continuación cuento mi experiencia. 

Usabilidad de la web de Libranda.- El día de la presentación oficial del proyecto, sus responsables ya insistieron en dejarnos claro que la plataforma Libranda únicamente actúa como distribuidora de contenidos digitales, lo que significa que no vende directamente al público sino que sirve de enlace entre diferentes librerías on-line y las editoriales con las que colabora.

Algo que ya de por sí resulta chocante, puesto que, si además tenemos en cuenta la desconcertante usabilidad de su web, es inevitable que los compradores nos preguntemos qué sentido tiene acceder a través de Libranda a la hora de realizar la compra, en vez de hacerlo directamente a la librería on-line en cuestión.

Al hacer clic en un título nos enlaza a una página general que indica las diferentes librerías y editoriales con las que colabora Libranda. Sin embargo, la referencia del libro que habíamos elegido desaparece y es entonces cuando tenemos que dirigirnos a la librería en que queramos realizar la compra. Con el inconveniente añadido de que tenemos que volver a buscar el libro, teniendo en cuenta que puede que la librería elegida no lo tenga entre su catálogo,  y que algunas de las webs de estas librerías tampoco son muy operativas: la búsqueda de ebooks se mezcla con la de libros impresos, teniendo que volver a entrar en el apartado de ebooks con cada nueva búsqueda.

Fondo editorial.- No he encontrado a autores como Banville, Murakami, Cheever, Munro, o Marai, ni tan siquiera a Kafka. Sin embargo sí que están los últimos éxitos editoriales. Esperemos que más adelante actualicen su fondo con una mayor amplitud de criterios y no solo apostando por lo más comercial.

Precio.- Por lo que he podido ver, un libro en formato digital supone una rebaja media de unos 8 euros, llegando en algunos casos hasta los 15 euros menos, respecto al libro en papel.

Sin entrar en cuestiones tan discutidas como el coste real de producción, algo que realmente desconozco, lo que es indudable es que la diferencia tan grande entre el iva aplicable al libro digital, de un 18%, frente al 4% del impreso, supone un lastre insalvable para la edición electrónica, y por lo tanto de urgente revisión.

Formato y dispositivos de lectura.- Después de decidir comprar Ojos de Agua, de Domingo Villar (autor que os recomiendo), la descarga se ha realizado sin problemas (pero con una portada poco aparente), previo pago con mi tarjeta visa.

Para poder descargar el libro en el ordenador se requiere el program
a Adobe Digital Editions, ya que el libro va protegido, lo que supone que tanto la descarga como la lectura no son  posibles desde algunos dispositivos móviles. Por lo tanto, me tendré que conformar con leerlo, de momento, desde el Pc.

Creo que este es el mayor handicap. El problema no es el formato del libro, ya que EPUB es uno de los formatos estándar en el sector, sino  la medida anticopia utilizada para la protección de derechos (DRM - Digital Rights Management),  que en el caso de Libranda es de la empresa Adobe, incompatible de momento con algunos de los lectores electrónicos más populares, como el Kindle, el Ipad  o el Iphone.

Añadir que, más allá de nuestra predisposición a favor o en contra del formato digital, nadie puede negar la comodidad que supone el poder acceder de manera fácil, e inmediata a multitud de libros, más aún en el caso de títulos descatalogados y por eso difíciles de encontrar en las librerías.    

1 comentario:

Cable Hogue dijo...

Tienes muchas razón en cuanto que estamos en una época de transición, que hay que tener paciencia y todo eso. Pero Libranda va a tener que cambiar radicalmente si no quiere convertirse en un fracaso absoluto. Crucemos los dedos para que así sea, de momento mi Sony Reader sigue pensando que en más fácil conseguirlos fuera de Libranda.